Mostrando entradas con la etiqueta Seguridad Vial. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Seguridad Vial. Mostrar todas las entradas

lunes, 29 de marzo de 2010

Materiales. y Procedimientos de Trabajo.

Materiales.

Se utilizará cualquier material que no dañe ni perjudique la vida útil de la señal.

Procedimientos de Trabajo.

Se utilizará cualquier procedimiento de trabajo que asegure una perfecta limpieza de la señal.

Los procedimientos que se utilicen para realizar los trabajos especificados no deberán afectar en forma alguna el pavimento, las bermas y demás elementos del camino; cualquier daño deberá ser reparado como parte de esta operación.

Los materiales extraídos o sobrantes deberán trasladarse a botaderos autorizados, dejando el área de los trabajos completamente limpia. El tratamiento en el botadero se ajustará a lo dispuesto en la Sección 7.207, Especificaciones Ambientales Generales para el Mantenimiento, de este Volumen.

Cuando los trabajos se realicen con el camino en servicio, antes de iniciarlos deberán adoptarse las medidas que se señalan en la Sección 7.205, Seguridad Durante los Trabajos, de este Volumen.

Se deberá llenar el documento denominado Ficha de Nivel de Servicio de la señal mantenida, la que describe en el Volumen N 6, Seguridad Vial del Manual, e incluirse en el Informe Final del contrato, dentro del ámbito de Seguridad Vial. El informe escrito y en archivo magnético deberá hacerse llegar a la Dirección de Vialidad.

domingo, 28 de marzo de 2010

LIMPIEZA DE SEÑALES


Esta operación se refiere a la limpieza de la cara donde se encuentran los símbolos y leyendas de una placa de señalización, tanto vertical como montada en un pórtico, incluyendo postes y estructuras soportantes. El objetivo
es retirar el polvo, grasas, aceites, papeles adheridos o cualquier otra suciedad que disminuya la nitidez y legibilidad.

miércoles, 15 de julio de 2009

Barreras Metálicas de Seguridad: Barreras de Seguridad de Hormigón

La condición más importante, pues define el comportamiento de estas barreras, es la forma de la cara que enfrenta al tránsito. La variable crítica es la altura a que se encuentra la línea de contacto entre el plano que da forma a la base y el que conforma el paramento que sigue hacia arriba. Si ésta se encuentra a más de 330 mm, aumenta la posibilidad que los vehículos se vuelquen, en especial los automóviles pequeños. Por esta razón es que en la barrera conocida como de “Forma F”, que es la más utilizada, este encuentro se produce a 255 mm del suelo.

Las barreras tipo Forma F normales, tienen 810 mm de altura y son capaces de controlar bien vehículos de hasta 2.000 kg de peso y, ocasionalmente, impactos moderados de buses de hasta 18.000 kg. Para tránsito pesado se utilizan barreras de 1.070 mm de alto (conocidas como “barreras altas”), las que pueden controlar un camión múltiple de 36.000 kg de peso incidiendo con un ángulo de 15 a una velocidad de 84 km/h.

martes, 14 de julio de 2009

Barreras Metálicas de Seguridad: Criterios mejorados de instalación

La propia descripción de las barreras da una pauta de las limitaciones que presentan cuando se dan en los caminos ciertas condiciones especiales. En consideración a ello, la Dirección de Vialidad estima necesario mejorar el grado de seguridad que proporcionan estos sistemas, para lo cual se debe programar su instalación y reposición ajustándose a los criterios básicos que se detallan a continuación:

Para determinar los lugares donde corresponde instalar un sistema de barreras debe tenerse en consi- deración que ellas están destinadas a ofrecer protección en tres situaciones muy características y que son las siguientes:

- Zona de la mediana. Se instalan en la mediana con el propósito de evitar que un vehículo sin control ingrese a la calzada contraria; se utilizan barreras con doble cinta metálica cuando la mediana no tiene grandes desniveles entre las calzadas; cuando existe un desnivel importante o una cuneta central, se deben instalar dos barreras con cinta metálica simple, una a cada lado de la cuneta. Cuando la mediana tiene un ancho igual o menor que 1,5 m, sin desniveles importantes, se deben instalar barreras rígidas (de hormigón), cuidando de no interferir con el dre- naje de la zona.

- Zonas laterales. De preferencia debe procurar crearse una zona lateral, despejada de todo obs-táculo que
pudiera ser peligroso en una colisión, de al menos 9 m de ancho en tramos rectos y de 13 m en curvas. Si ello no es posible deben colocarse barreras para proteger a los usuarios de todo obstáculo existente dentro de esos límites. En las secciones en terraplén, como regla general cuando la pendiente del talud es más pronunciada que 4 : 1 (H : V) debe estudiarse la instalación de barreras cuando se den estas condiciones.


- Puntos duros. Debe protegerse al usuario ante la posibilidad de que impacte un “punto duro” como una es- tructura cercana a la vía, una cepa o un estribo de paso superior, la baranda de un puente, postes, etc. En estos casos siempre la primera opción debe ser estudiar la posibilidad de eliminar o trasladar el obstáculo; sólo cuando ello no sea posible debe protegerse con una barrera.



Para que las barreras sean eficaces absorbiendo la energía generada en el impacto y redireccionando el vehículo siniestrado, los sectores extremos deben empotrarse al suelo, y cada tramo tener la longitud mínima que se señala en la Tabla 7.201.7B.

lunes, 13 de julio de 2009

Barreras Metálicas de Seguridad: Características de las barreras

Las barreras metálicas de seguridad, o defensas camineras, son uno de los varios sistemas de contención de vehículos que suelen instalarse en los caminos. Están compuestas básicamente por tres elementos; la cinta metálica (baranda de contención), los postes de sujeción y los separadores. Las definiciones y características de las barreras metálicas de seguridad se encuentran tanto en los documentos de la Dirección de Vialidad como en la norma Nch 2032/2 -1999.

Las barreras, al igual que todas las de su tipo, funcionan adecuadamente sólo si están conformadas por, a lo menos, los tres elementos ya señalados: postes, separadores y barandas de contención. Los postes están destinados a mantener la altura de la baranda de contención, absorber energía, doblándose en sentido normal a la carretera y soportar las tracciones inducidas por la baranda sin experimentar desplazamientos excesivos. La distancia entre postes define el ángulo de reinserción que experimenta el vehículo; entre más cercanos se encuentren menor será el ángulo de rebote, es decir, el vehículo se reinsertará según una trayectoria más paralela a la línea de contención (en la mayoría de los países la separación entre postes es de unos 2 m).



Los separadores, que se colocan entre el poste y la baranda, son indispensables para minimizar la severidad del accidente. Cuando la baranda está en contacto directo con el poste, la rueda delantera del vehículo tiende a « engancharse « en él, provocando que gire sobre sí mismo. También tienen por objetivo disminuir el riesgo que el vehículo salte sobre la barrera, puesto que mantienen la baranda a una altura más o menos constante mien- tras el poste se deforma.

Las barandas de doble onda, que deben su forma a que están destinadas a contribuir al guiado del vehículo, se instalan en forma simple o doble, a una altura muy precisa sobre el suelo. Con el impacto se deforman transversal y horizontalmente, por lo que son suficientemente rígidas como para repartir la deformación longitudinal distribuyendo la energía entre varios postes. Las barandas de triple onda cumplen el mismo papel que las de doble onda, pero están concebidas para contener vehículos de mayor envergadura.

La secciones terminales de las barreras son muy peligrosas ya que, si no disponen de algún elemento amortiguador, al ser impactadas puede que la baranda penetre al interior del vehículo o que genere una detención muy brusca. Consecuentemente, el comienzo y final de una barrera de contención debe tratarse muy especialmente;
no deben utilizarse piezas terminales en forma de espolón o cola de pez. Las opciones son, según el orden de
prioridad que se indican, las siguientes:

- Instalar un dispositivo especialmente diseñado para amortiguar el impacto, que genéricamente se denomina “amor tiguador de impacto”.

- Terminar la barrera bajando paulatinamente su altura, hasta dejarla enterrada y empotrada bajo el suelo. Debe considerarse que esta solución presenta el inconveniente que cuando queda frente al flujo, tiende a volcar el vehículo que la impacta.

En general, todas las barreras de seguridad metálicas cumplen la función para la cual fueron diseñadas siempre que se encuentren instaladas en la forma prescrita. Ello incluye lo siguiente:

- La altura del centro de la onda de baranda debe encontrarse exactamente a la altura especificada sobre el piso.

- Debe disponer por detrás de un espacio despejado (ancho de trabajo), suficiente para que el vehículo, que la acompaña en la deformación, no incurra en peligros adicionales. Por los resultados de las pruebas que se han realizado, el espacio detrás de la línea de contención y donde no deben existir obstáculos debería tener como mínimo 1,0 m.


Las consideraciones expuestas implican que, por ejemplo, en terraplenes la línea de las barreras debe encontrarse, como mínimo, 1,0 m más adentro del borde superior; no se está protegiendo al usuario cuando se coloca una barrera por delante de un obstáculo a una distancia menor que la deformación que experimenta con el impacto; no se deben instalar empotrando directamente los postes en el hormigón de las estructuras (muros de sostenimiento, alcantarillas, etc.), y que conviene colocar los postes mediante procedimientos de hincado y no empotrados en excavaciones rellenas con hormigón.

Por la forma en que funcionan, deben instalarse paralelas a la dirección del tránsito y tener una longitud mínima que asegure que redireccionarán adecuadamente el vehículo y que absorberán suficiente energía para minimizar los daños a las personas que van en su interior.

lunes, 6 de abril de 2009

Tachas y Tachones Reflectantes: Características

. Algunas de las limitaciones que presenta la demarcación del pavimento pueden solucionarse complementando esa señalización con tachas y tachones reflectantes. Sin embargo, se recomienda utilizarlas de preferencia en zonas especialmente conflictivas y donde se den condiciones que hagan recomendable su uso, tales como cruces, puentes, túneles, plazas de peaje y pesaje, pistas de aceleración y frenado, curvas y/o sectores peligrosos, etc.

Son especialmente apropiadas para zonas donde llueve muy frecuentemente pues, al contrario de las pinturas, no pierden visibilidad cuando el pavimento se encuentra húmedo. Además permiten entregar a los conductores información adicional muy útil, mediante el uso racional y homogéneo de los diversos colores que ellas permiten.

Las tachas deben considerarse como un complemento de los demás dispositivos de control, por lo tanto no los reemplazan. El uso excesivo de ellas, en especial colocarlas con un espaciamiento muy pequeño, produce confu- sión y les resta eficacia; en el eje donde exista demarcación con línea segmentada en general deben ubicarse espacio no pintado por medio, pudiendo ser con menor espaciamiento en zonas singulares de sectores puntuales. Los diferen- tes colores deben utilizarse con los siguientes propósitos:

- Color rojo : líneas que no se deben traspasar y en bordes de las calzadas
- Color blanco : líneas que se pueden cruzar
- Color amarillo : zonas de delimitación de cruces peatonales y resaltes simples, en zonas de islas y reservas centrales.

Los tachones, al igual que las tachas, no reemplazan los demás dispositivos de control, y se deben utilizar sólo en casos muy especiales, y en las vías con velocidades de operación iguales o inferiores a 50 km/h. Si se deben disponer junto a líneas que no se deben traspasar y se requiere resaltar tal condición, el color será siempre rojo, por una
o las dos caras, según se requiera.

domingo, 5 de abril de 2009

Demarcaciones del Pavimento.: Eliminación de la demarcación en desuso

Las líneas de demarcación temporales o que no tienen un uso práctico se deben borrar, pues confunden a los conductores, ya que no se pueden distinguir las marcas obsoletas de las correctas. Existen numerosos procedimientos para remover las demarcaciones, los que incluyen removedores químicos de pintura, limpieza con chorro de arena y chorros de agua de alta presión. Ningún método puede aplicarse para todos los casos; cada uno da mejores resultados dependiendo del material por remover.

La colocación de una capa de emulsión asfáltica con arena borra temporalmente una línea de demarcación, sin embargo ello no es permanente, por lo que se debe programar la remoción definitiva a la brevedad. No se deben borrar con pintura negra ya que ésta se desgasta y deja visible la línea original.

Para evitar el arduo trabajo que normalmente implica la eliminación de marcas en desuso, en las demarcaciones temporales para desvíos y otras obras similares se recomienda emplear material removible, como cintas adhesivas preformadas que se pueden retirar con facilidad una vez que dejan de ser necesarias.

sábado, 4 de abril de 2009

Demarcaciones del Pavimento.: Demarcación de cruces e intersecciones

En general este tipo de demarcaciones deberá ajustarse a lo dispuesto por la Dirección de Vialidad.

domingo, 1 de febrero de 2009

Demarcaciones del Pavimento.: Tipos de líneas

Las líneas se clasifican en longitudinales, que pueden ser centrales o separadoras de pistas y de bordes para separación de pistas de aceleración, pistas de frenado, parada de buses y definir el borde de la calzada.

La línea longitudinal que indica el eje de la calzada debe demarcarse siempre que el pavimento tenga 6 m o más de ancho; para anchos inferiores a 6 m debe omitirse. En calzadas con dos o más pistas en cada dirección y que no se encuentran separadas por una mediana, el eje debe demarcarse con una doble línea continua, normalmente de color blanco, aunque en algunos casos especiales puede utilizarse el color amarillo, de 150 mm de ancho separadas por un espacio de 100 mm de ancho. El color amarillo se reserva para caminos donde nieva y, en general, para rutas de montaña.
Las dimensiones de las líneas de demarcación son función de las características del camino y deben ajustarse a lo dispuesto por el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones, complementado con las disposiciones vigentes de la Dirección de Vialidad. Igualmente, el diseño y ubicación de los diferentes tipos de demarcación debe ajustarse estrictamente a lo establecido por dichos organismos.

sábado, 31 de enero de 2009

Demarcaciones del Pavimento.: Materiales

El material que se utilice para la demarcación horizontal debe seleccionarse de manera que asegure que será perceptible bajo cualquier condición real de circulación, y que no se constituirá en un elemento de riesgo al circular sobre ella. Estas condicionantes tienen relación con la visibilidad diurna y nocturna y con la resistencia al deslizamiento.

viernes, 30 de enero de 2009

Demarcaciones del Pavimento.: Generalidades

. La demarcación horizontal constituye un medio muy adecuado para la regulación del tránsito y
un complemento indispensable de la señalización vertical. Sin embargo, al igual que todos los elementos destinados a la señalización, para que cumpla con el papel que le corresponde se requiere, entre otros aspectos, uniformidad de dimensiones, diseños, símbolos, caracteres, colores, frecuencia de uso, circunstancias en que se emplean y tipo de material utilizado.

A pesar de sus bondades la demarcación del pavimento presenta ciertas limitaciones que deben tenerse en consideración; queda totalmente tapada en zonas donde nieva, en general no es claramente visible cuando el pavimento se encuentra húmedo y es relativamente poco durable, por lo que se debe estar muy atento a su mantenimiento.

Las demarcaciones del pavimento, o señalización horizontal, se pueden agrupar en siete tipos diferentes; líneas longitudinales, líneas transversales, flechas, símbolos e inscripciones, achurados, otras demarcaciones y tachas y tacho- nes.

Las líneas longitudinales están destinadas a delinear los bordes de la calzada y a separar pistas de circulación y, en calzadas bidireccionales, a señalizar los tramos donde está o no permitido adelantar. Pueden ser discontinuas, cuando se permite que sean traspasadas para efectuar maniobras de adelantamientos o cambios de pistas, continuas, donde no se autoriza cruzarlas y mixtas, conformadas por dos líneas, una continua y otra segmentada.

Las líneas transversales se emplean en cruces y sirven para indicar la prioridad de una vía respecto de la otra y para dar preferencia al paso de peatones. Las discontinuas se utilizan complementando instrucciones emanadas de señales tipo CEDA EL PASO, cruces peatonales y cruces de ciclovías. Las continuas complementan las detenciones comandadas por señales tipo PARE, semáforos y cruces peatonales semaforizados.

Las flechas indican a los conductores la dirección que obligatoriamente deben seguir. Los símbolos y leyendas contienen información que ayuda a los conductores a realizar oportunamente ciertas maniobras; se incluyen entre otros, triángulos CEDA EL PASO, paradas de buses, velocidades de circulación, etc.



Los achurados son líneas oblicuas paralelas, que significan que los vehículos no deben entrar en esa zona de la calzada.

En el grupo de otras demarcaciones se indican la existencia de zonas específicas de la calzada en las cuales los conductores no deben ejecutar ciertas maniobras o ésas se encuentran restringidas.

Por último, están las tachas y los tachones, que se tratan separadamente en el Párrafo 7.201.705.

jueves, 4 de diciembre de 2008

Señales Verticales: Criterios de instalación

Cada señal tiene una forma, leyendas, símbolos y colores especiales, y está destinada a cumplir un objetivo y una función muy precisa, características que bajo ninguna circunstancia deben alterarse; para cada circunstancia existe una señal adecuada, la que debe señalizarse de la misma manera en toda la red vial del país. Los criterios e instrucciones para instalar cada una de las diferentes señales que se utilizan en el país se encuentran consignados en el Capítulo 2 del Manual de Señalización de Tránsito, y en los instructivos vigentes de la Dirección de Vialidad.

martes, 2 de diciembre de 2008

Señales Verticales: Criterios generales (II)

La estructuración de dicho manual es la que se describe a continuación:

Capítulo 1 Introducción
Capítulo 2 Señales Verticales
Señales Reglamentarias
Señales de Advertencia de Peligro
Señales Informativas Capítulo 3 Demarcaciones Capítulo 4 Semáforos
Capítulo 5 Señalización Transitoria y Medidas de Seguridad para Trabajos en la Vía
Capítulo 6 Facilidades Explícitas para Peatones y Ciclistas
Capítulo 7 Elementos de Apoyo Permanente
Capítulo 8 Señalización Dinámica
Capítulo 9 Construcción, Montaje y Manutención

Año 2000
Con fecha 31 de agosto de 2000 se publicó en el Diario Oficial el Decreto N 150 del 07 de julio de 2000, mediante
el cual se aprueba el nuevo Capítulo 2 del Manual de Señalización de Tránsito, Señales Verticales. Para que una señal sea eficaz debe cumplir con los siguientes cinco requisitos:
- Llenar una necesidad entregando el mensaje adecuado en el momento oportuno, ni muy pronto ni tardíamente.
- Llamar la atención de los usuarios.
- Dirigir un mensaje simple y claro.
- Propender a que sea respetada (señales mal localizadas o que resulta difícil cumplir, tienden a no ser respeta das).
- Dar al usuario un tiempo adecuado de percepción y reacción.

Cada señal debe instalarse solamente para cumplir con el propósito específico prescrito en las normas de diseño; debe retirarse tan pronto como cesen las condiciones que la hicieron necesaria.

La utilización de criterios uniformes de instalación es tan importante como la estandarización de los diseños; condiciones idénticas deben siempre señalizarse de la misma manera, sin importar donde o porqué ocu- rren.

Muchas veces, con motivo de un incremento substancial del tránsito, resulta necesario complementar
la señalización existente, colocando tanto señales preventivas como reglamentarias o informativas adicionales. En esos casos se debe establecer un orden de prioridades, especialmente cuando el espacio disponible es limitado, puesto que recargar un tramo con diferentes señales puede originar problemas de conducción e incrementar el riesgo de accidentes. Generalmente, en caso de conflicto, debe darse prioridad a las señales preventivas y regla- mentarias por sobre las informativas. Las señales menos importantes, o que no son absolutamente indispensables, deben retirarse.

Se debe tener mucho cuidado en no recargar de señales un tramo; se recomienda disponer conservadoramente las señales preventivas y reglamentarias, pues usadas en exceso son menos eficientes. Por otra parte, la instalación frecuente de señales informativas, placas indicadoras del kilometraje y similares, que man- tengan al conductor informado sobre el lugar en que se encuentra, no las hacen menos eficaces.

Frecuentemente se ven en las carreteras del país señales que no se ajustan exactamente a la norma,
en circunstancias que la mayoría de las veces, con un esfuerzo mínimo y de bajo costo, se podrían ajustar a los requerimientos.

7.201.703(2) Clasificación. La normativa nacional clasifica las señales verticales según la función a que están destinadas, en Reglamentarias, Preventivas, Informativas, Turísticas y de Balizamiento.

Las Reglamentarias tienen por objetivo indicar al conductor las prohibiciones, limitaciones, priorida- des, obligaciones y autorizaciones definidas por la Autoridad competente.

Las Preventivas cumplen una función de advertencia del peligro, señalando al usuario sobre las carac- terísticas de la ruta y su entorno. Su uso debe ser muy cuidadoso y preciso; la colocación excesiva o inapropiada de estas señales origina pérdidas de eficiencia.

Las señales Informativas están destinadas a entregar información de interés e indispensable para que los usuarios puedan desplazarse con seguridad por la red vial.
Las señales Turísticas proporcionan información relacionada con actividades y lugares de interés turístico.

Las señales de Balizamiento están destinadas a reforzar la señalización, resaltando la geometría de la ruta en algunas situaciones de riesgo, tales como curvas, obstáculos cerca de la calzadas, divergencias y otras. Se incluyen los hitos
de arista y de vértices, los delineadores direccionales y verticales, entre otros.

domingo, 30 de noviembre de 2008

Señales Verticales: Criterios generales (I)

Sin perjuicio que la señalización existente en un camino debió haber sido diseñada e instalada de acuerdo con los criterios establecidos por la Dirección de Vialidad, es conveniente tener siempre presente los principios básicos que sirven para diseñar y utilizar las señales, de manera de complementarla o corregir posibles errores.



Año 1981:

A continuación se indica la normativa vigente en lo que a señalización de tránsito se refiere:

El Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones, mediante la ley 18.059, publicada en el Diario Oficial el 7 de noviem- bre de 1981, fue designado Organismo Rector a nivel nacional en materia de tránsito.

Año 1982:
Mediante el DS N 121 del 22 de noviembre de 1982 se establece que el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones impartirá las normas sobre señalización vial que serán de aplicación obligatoria en todo el país, y que dichas normas se incorporarán en un documento que se denominará “Manual de Señalización de Tránsito”, el que deberá ceñirse a las convenciones internacionales vigentes en el país en lo que fuere pertinente y a las disposiciones emanadas de la Direc- ción de Vialidad.
Dicho decreto fue publicado en el Diario Oficial el 10 de enero de 1983.

En conjunto con el DS N 121, se distribuyó el Manual de Señalización de Tránsito, el que comprendía los siguientes capítulos:
Capítulo 3 Demarcaciones
Capítulo 4 Semáforos

Año 1984
La Ley 18.290, “Nueva Ley de Tránsito”, publicada en el Diario Oficial el 07 de febrero de 1984, en su Artículo N 99 entrega facultades explícitas al Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones, en lo que a señalización de tránsito se refiere: “La señalización de tránsito en las vías públicas será únicamente la que determine el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones, de acuerdo a los convenios internacionales ratificados por Chile”.

Año 1986
Mediante el DS N 63 de fecha 15 de mayo de 1986, del Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones, publicado en
el Diario Oficial del día 21 de julio de 1986, se incorpora al Manual de Señalización de Tránsito el Capítulo 5 sobre
Señalización de Obras.

Año 1999
El Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones convocó a un grupo de trabajo interministerial para llevar a cabo la actualización del Manual de Señalización de Tránsito.

lunes, 20 de octubre de 2008

Zonas Laterales de Seguridad

Muchos países han logrado reducir substancialmente la tasa de acciden- tes dotando a las carreteras con lo que se denomina zonas laterales de seguridad. Aún cuando ciertos elementos de estas zonas corresponden al diseño y construcción de la carretera, es conveniente conocer los criterios en los cuales se basan, en atención a que muchas veces resulta fácil y económico implementarlos en la etapa de explotación.

La zona lateral de seguridad es un área, localizada al costado del camino, libre de elementos fijos, y con pendientes y desniveles adecuados para que un vehículo que abandona sin control la pista de circulación tenga la
oportunidad de recuperar la trayectoria o, por lo menos, sea posible controlarlo. El objetivo fundamental de todos los criterios que se utilizan para diseñar estas áreas, es disponer de elementos que permitan a un
conductor que ha cometido un error, recuperarse y salir librado con el menor daño posible; el concepto es que hay que diseñar considerando que hasta el mejor conductor no está libre de cometer un error.

Entre otros aspectos, en el diseño de la zona lateral de seguridad se considera que, en función de su inclinación, los taludes de cortes y terraplenes se clasifican como sigue:

-

Recuperables, cuando su inclinación es de

1 : 4 ( V : H ) o s tendidos.

-

No recuperables, si la inclinación está entre

1 : 4 y 1 : 3.

- Críticos, cuando su inclinación es mayor que 1 : 3.

La recuperación se refiere a la posibilidad que existe que un vehículo pueda retornar a la carre- tera; en los no recuperables el vehículo no puede retomar la carretera pero puede detenerse al pie del talud experimentando sólo daños menores; en taludes críticos normalmente el vehículo se vuelca.

El ancho de la zona lateral de seguridad, que se mide a partir del borde externo de la pista de circulación, es función de la velocidad de diseño del camino, del tránsito y de las inclinaciones que se den a los taludes.

En la Tabla 7.201.7A se presenta lo que recomienda AASHTO como criterios para diseñar una zona lateral de seguridad.






El concepto de zona lateral de seguridad implica que los obstáculos existentes dentro de ella deben tratar-
se según el orden de prioridades siguiente (este sistema de prioridades también puede aplicarse aún cuando no se esté diseñando una zona lateral de seguridad):

- Eliminarlo
- Rediseñarlo de manera que pueda ser sobrepasado por un vehículo, sufriendo daños poco severos.
- Relocalizarlo a un lugar donde sea menos probable que sea impactado.
- Reducir la severidad del impacto utilizando un elemento que absorba energía al ser impactado.
- Protegerlo con una barrera de seguridad diseñada para redirigir el vehículo.
- Señalizarlo, si todas las alternativas anteriores resultan impracticables.


En particular los obstáculos a que se refiere el listado precedente incluyen: muros, cepas y pilares de estructuras, pretiles, piedras o rocas, postes de servicios públicos y al tipo de vegetación que puede existir dentro de esa área; los árboles con troncos de diámetro superior a 150 mm se consideran obstáculos fijos.

sábado, 18 de octubre de 2008

ANTECEDENTES GENERALES, SEGURIDAD VIAL: Antecedentes Generales (II)

La seguridad se encuentra ligada a todos y cada uno de los elementos que conforman un camino, de
manera que cada vez que se interviene sobre ellos deben considerarse las implicancias de esa acción sobre la seguri- dad vial. Algunos ejemplos de elementos que atentan seriamente contra la seguridad y de cómo a veces con un adecua-
do manejo se pueden disminuir los riesgos son:

- Vegetación que obstruye la visibilidad. Al eliminar la vegetación y otros elementos existentes dentro de la faja vial, debe cuidarse que el despeje lateral sea adecuado para dar una distancia de visibilidad que concuerde con la velo- cidad de diseño del camino.

- Taludes de terraplenes muy pronunciados. Un vehículo que pierde el control y abandona la plataforma del camino, puede encontrarse con un terraplén cuya inclinación es 1 : 1,5 ( V : H ), con probabilidad de volcamiento. Si la inclinación del talud hubiera sido 1:4 (V : H), o más tendido, probablemente se hubiera evitado el volcamiento siendo
un accidente menos grave. Muchas veces con un costo adicional mínimo es posible lograr la situación descrita, en algunos tramos a lo menos.

- Carpetas granulares con cordones de material suelto.

- Bermas desniveladas o en mal estado; aún cuando el desnivel máximo aceptable es una función de la velocidad se puede aceptar que, sin atentar seriamente contra la seguridad, éste no debe ser superior a 50 mm.

- Angostamientos de la calzada producidos por alcantarillas cortas y por muros de boca cercanos a las pistas de circulación.

- Las postaciones y canales de regadío localizados a los costados y a poca distancia del borde de la calzada.

- Las postaciones de iluminación que se emplazan en las medianas, en especial si éstas tienen menos de 6 m de ancho.

- Desniveles en el borde exterior de la plataforma, originados por erosiones o por acciones de los peatones que habitualmente cruzan el camino en un punto determinado.

- Barreras metálicas de seguridad poco adecuadas al tipo de tránsito que circula, de longitud inapropiada y/o sin dispositivos terminales adecuados.

- Accesos al camino que no disponen de una visibilidad adecuada.

- En general, la existencia de instalaciones que constituyen puntos duros.


La seguridad vial tiene tantos aspectos que considerar, que la decisión de colocar un dispositivo de segu- ridad debe ser el resultado de un estudio de ingeniería acabado, basado en dos consideraciones fundamentales; un estudio cuidadoso del terreno y sus condiciones y la implantación de un dispositivo completamente ajustado a patrones
o modelos perfectamente definidos, y que se aplica siempre que se dan condiciones similares, cualquiera sea el lugar o
camino de la red vial.

Por las consideraciones expuestas, el equipo de mantenimiento no sólo debe limitarse a conservar los dispositivos con que se concibió originalmente la obra, sino que debe plantearse una revisión crítica periódica de la suficiencia y calidad del sistema de seguridad de la vía, con miras a complementarlo y/o corregir eventuales defectos. Las modificaciones deben encuadrarse estrictamente dentro del marco definido por la norma o instructivo, aún cuando
se refieran a una situación muy especial.

La revisión del estado y suficiencia del sistema de seguridad debe realizarse durante los intervalos en que
se den las condiciones más desfavorables para la circulación: horas de mayor tránsito, períodos de precipitaciones intensas, durante la noche, etc.

jueves, 25 de septiembre de 2008

FALLAS TIPICAS DE PAVIMENTOS DE HORMIGON.

Grietas de Esquina Es una grieta que intercepta la junta transversal y la longitudinal adyacente, formando un ángulo de aproximadamente 50 grad con el eje o borde exterior de la losa. Los lados del triángulo que se forma tienen entre 300 mm y la mitad de la longitud de la losa. Normalmente son causadas por una pérdida de soporte de esa zona de la losa.

Grietas Longitudinales Son predominantemente paralelas al eje del camino, dividiendo la losa en dos o tres trozos. Son provocadas por las reiteradas variaciones térmicas y de humedad que experimenta la losa.

Grietas Transversales Son predominantemente perpendiculares al eje del camino y dividen la losa en dos o más trozos. Se originan por sobrecargas o soporte insuficiente bajo
la losa.

Sello de Junta o Grieta Dañado Se considera que un sello está dañado cuando permite la infiltración de una cantidad significativa de agua hacia la subbase y/o la intrusión de materiales incompresibles, tales como piedras, arenas u otros. Las fallas más típicas del sello de juntas son: carencia completa de material sellante, endureci-miento del sello, falta de adherencia con las caras de la junta, intrusión de materiales incompresibles y desarrollo de vegetación.

Saltadura de Juntas y Grietas Se refiere a la desintegración o astillamientos que sufren los bordes de las juntas, hasta unos 600 mm dentro de la losa. Puede originarse por cargas excesivas o un hormigón de resistencia insuficiente.

Fisuramiento por Retracción Comprende una serie de fisuras que comprometen sólo la parte superior de la losa; con frecuencia las fisuras más anchas son aproximadamente parale- las al eje del camino y están interconectadas por grietas más finas, orienta- das en diferentes direcciones. Se originan por un exceso de acabado final durante la construcción, mala construcción o por la sal que suele colocarse sobre el pavimento en zonas de clima muy frío
Desintegración Superficial Es la exposición del árido grueso debido al desgaste del mortero superficial producido por el tránsito. Se origina en una mala terminación, curado defi- ciente, áridos poco tenaces o mala dosificación.

Baches Vacíos dejados por pérdidas de hormigón. Los áridos se desprenden de la masa normalmente por efectos de ciclos hielo deshielo o por la existencia de materias deleznables en el hormigón.

Levantamientos de Juntas Comprende un levantamiento localizado de la losa alrededor de una junta o grieta (cubre hasta unos 600 mm a cada lado de la junta o grieta), normal- mente acompañado de una serie de quebraduras. Se originan por cargas excesivas o un hormigón de resistencia insuficiente.

Escalonamiento de Juntas y Es la diferencia de nivel que se produce entre las losas a cada lado de una Grietas junta o entre trozos agrietados. Se expresa en mm y se mide a 300 y 750 mm del borde exterior del pavimento. Su origen son erosiones o asentamientos
de la base.

Bermas Desniveladas y/o El desnivel es la diferencia entre el borde del pavimento y la berma, causado Separadas por asentamiento de ésta. La separación corresponde a la abertura entre el borde del pavimento y la berma.

Surgencia de Finos La surgencia o bombeo de finos es un fenómeno que se caracteriza por la expulsión de agua, que normalmente arrastra suelos finos, a través de juntasy grietas. Muchas veces se puede detectar por los depósitos de suelos finos
(barros) que quedan a los costados de las juntas y grietas y en el borde interior de la berma. Su origen es la acumulación de agua en la interfase losa/subbase, la que es expulsada al deflectarse la losa.

martes, 23 de septiembre de 2008

SEGURIDAD VIAL.: Antecedentes Generales

La seguridad vial en su concepción más amplia es un factor que debe estar presente en todas y cada una de las acciones que realiza un sistema de administración del mantenimiento.

La seguridad de los usuarios que circulan por una carretera se encuentra ligada principalmente a tres factores, los que probablemente tienen similar importancia al momento de evaluar los accidentes y, en especial, su severidad. Los factores son: los dispositivos de seguridad con que cuentan los vehículos, la actitud de los conductores y las características del diseño de las carreteras y suficiencia de los dispositivos de seguridad en ella. Dejando de lado los dispositivos de seguridad en los vehículos, cuyo diseño es abordado en el extranjero, quedan aún dos factores sobre los cuales se puede actuar para minimizar la tasa de accidentes. La educación de los conductores, a la que se le ha dado gran énfasis, pero que queda fuera del ámbito de la Dirección de Vialidad, y el diseño integral de la carretera propiamen-
te tal, que cubre aspectos como la geometría, resistencia al deslizamiento de los pavimentos, regulaciones del tránsito, dispositivos de seguridad, señalización y demarcación; elementos todos bajo la tuición de la Dirección de Vialidad.

La siguiente cita, describe perfectamente el espíritu con que deben afrontarse los problemas ligados a la seguridad vial. “El público confía en los dispositivos de control de tránsito para un viaje seguro; de esta manera, el mantenimiento correcto y a tiempo puede ser asunto de vida o muerte. Un semáforo que no funciona correctamente o una señal «Pare» faltante o escondida por la maleza, pueden originar accidentes fatales”

La eficiencia de un sistema de seguridad vial se encuentra ligada a una cantidad tan significativa de situaciones particulares, que resulta muy difícil pretender dar normas aplicables a todas ellas. En el presente Volumen
se entregan criterios generales de diseño y descripciones de objetivos o formas de operar de los diferentes dispositivos;
debiéndose tener presente un buen criterio y la experiencia en el análisis particular en cada caso.
La seguridad se encuentra ligada a todos y cada uno de los elementos que conforman un camino, de
manera que cada vez que se interviene sobre ellos deben considerarse las implicancias de esa acción sobre la seguri- dad vial. Algunos ejemplos de elementos que atentan seriamente contra la seguridad y de cómo a veces con un adecua-
do manejo se pueden disminuir los riesgos son:

- Vegetación que obstruye la visibilidad. Al eliminar la vegetación y otros elementos existentes dentro de la faja vial, debe cuidarse que el despeje lateral sea adecuado para dar una distancia de visibilidad que concuerde con la velo- cidad de diseño del camino.

- Taludes de terraplenes muy pronunciados. Un vehículo que pierde el control y abandona la plataforma del camino, puede encontrarse con un terraplén cuya inclinación es 1 : 1,5 ( V : H ), con probabilidad de volcamiento. Si la inclinación del talud hubiera sido 1:4 (V : H), o más tendido, probablemente se hubiera evitado el volcamiento siendo
un accidente menos grave. Muchas veces con un costo adicional mínimo es posible lograr la situación descrita, en algunos tramos a lo menos.

- Carpetas granulares con cordones de material suelto.

- Bermas desniveladas o en mal estado; aún cuando el desnivel máximo aceptable es una función de la velocidad se puede aceptar que, sin atentar seriamente contra la seguridad, éste no debe ser superior a 50 mm.

- Angostamientos de la calzada producidos por alcantarillas cortas y por muros de boca cercanos a las pistas de circulación.

- Las postaciones y canales de regadío localizados a los costados y a poca distancia del borde de la calzada.

- Las postaciones de iluminación que se emplazan en las medianas, en especial si éstas tienen menos de 6 m de ancho.

- Desniveles en el borde exterior de la plataforma, originados por erosiones o por acciones de los peatones que habitualmente cruzan el camino en un punto determinado.

- Barreras metálicas de seguridad poco adecuadas al tipo de tránsito que circula, de longitud inapropiada y/o sin dispositivos terminales adecuados.

- Accesos al camino que no disponen de una visibilidad adecuada.

- En general, la existencia de instalaciones que constituyen puntos duros.


La seguridad vial tiene tantos aspectos que considerar, que la decisión de colocar un dispositivo de segu- ridad debe ser el resultado de un estudio de ingeniería acabado, basado en dos consideraciones fundamentales; un estudio cuidadoso del terreno y sus condiciones y la implantación de un dispositivo completamente ajustado a patrones
o modelos perfectamente definidos, y que se aplica siempre que se dan condiciones similares, cualquiera sea el lugar o
camino de la red vial.

Por las consideraciones expuestas, el equipo de mantenimiento no sólo debe limitarse a conservar los dispositivos con que se concibió originalmente la obra, sino que debe plantearse una revisión crítica periódica de la suficiencia y calidad del sistema de seguridad de la vía, con miras a complementarlo y/o corregir eventuales defectos. Las modificaciones deben encuadrarse estrictamente dentro del marco definido por la norma o instructivo, aún cuando
se refieran a una situación muy especial.

La revisión del estado y suficiencia del sistema de seguridad debe realizarse durante los intervalos en que
se den las condiciones más desfavorables para la circulación: horas de mayor tránsito, períodos de precipitaciones intensas, durante la noche, etc.

viernes, 25 de abril de 2008

El Gobierno destinará Bs 3 millones para aplicar un plan integral de Seguridad Vial

El año pasado, 1.073 ciudadanos bolivianos murieron en accidentes de tránsito. Ante tales cifras, el Gobierno y la Movida Ciudadana Anticorrupción (MCA) impulsaron la aprobación de una norma que permitirá canalizar aproximadamente 3 millones de bolivianos para financiar un Plan Nacional de Seguridad Vial, mientras la Organización Mundial de la Salud (OMS) sugirió disminuir el uso de los vehículos.

La norma es una resolución bi-ministerial aprobada por los titulares de Gobierno, Alfredo Rada, y de Salud, Wálter Selum, en presencia de delegados de la OMS, la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), Superintendencia de Transportes y la Policía. La disposición declara a 2008 como "año de la seguridad vial".

Según la OMS, aproximadamente 1,2 millones de personas mueren cada año en todo el mundo como resultado de colisiones de tránsito. En Bolivia, el año pasado 13.481 personas quedaron heridas en colisiones en calles, avenidas y carreteras.

Mecanismo de financiamiento

En 2007 se aprobó, mediante decreto supremo, el Plan Nacional de Seguridad Vial en carreteras, sin embargo no fue aplicado por falta de un mecanismo legal de financiamiento.

Rada dijo que la resolución aprobada ayer abre las puertas al financiamiento de la propuesta, la cual forma parte del Plan Nacional de Desarrollo, eje de las actividades gubernamentales.

"Es necesario destinar recursos para seguridad vial ya que lo contrario -dijo- sería agotarnos en discursos. Esta resolución biministerial permite la canalización de recursos, lo cual ya es trascendente para mejorar las políticas públicas vinculadas a la seguridad ciudadana".

Las fuentes de financiamiento, añadió, serán aprobadas en una reunión de gabinete ministerial.

En el Plan, que tiene un presupuesto aproximado de tres millones de bolivianos para su ejecución, se propone acceder a los recursos del Impuesto Directo de los Hidrocarburos (IDH) y a fondos del Tesoro General de la Nación (TGN).

El superintendente de Transportes, Wilson Villaroel, dijo que también se recurrirá a la ayuda internacional.

Brigadas y controles

Los proyectos a financiar son los siguientes: Inspecciones mecánicas trimestrales a través de los organismos operativos de tránsito, control en terminales, puestos en tramos carreteros e implementación de las tarjetas de mantenimiento de vehículos.

Además de verificar el uso de herramientas (gatas, llantas de auxilio, etc), se verá la situación de choferes y empresas de transporte interdepartamental a través de brigadas móviles que supervisarán el relevo de los mismos cuando los tramos superen las seis horas.

Se pretende implementar controles con relojes marcadores para la salida y llegada del transporte público en trancas y terminales, monitoreo con radares de velocidad a través de la Patrulla Caminera en todas las carreteras y la implementación de la secretaría de planificación de seguridada vial, así como programas de producción y difusión de materiales informativos y educativos.

Cinturón para todos

El Plan prevé capacitar a todos los policías en seguridad vial y generar en la población la costumbre del uso del cinturón de seguridad de manera obligatoria a los conductores y pasajeros.

Para el equipamiento a las unidades de control (en terminales de buses, unidades móviles) y adquisición de radares, alcohosensores, botiquines de primeros auxilios, linternas, chalecos refractarios y bastones con luces, se presupuestó 1 millón de bolivianos.

Para la dotación de vehículos y sistema de comunicaciones necesario en el contacto operativo de la Policia Caminera, se pidió 2 millones de bolivianos

Se propone instalar una base da datos de los infractores en carreteras y una red virtual para controlar a los choferes, en especial a quienes transportan pasajeros. Se busca implementar en buses interdepartamentales el sistema GPS (control por satélite) y la señalización en carreteras .

OMS sugiere caminar

Cristian Darras, de la OMS, tras enfatizar que el nivel de las muertes en colisiones de tránsito es similar a la cifra de muertos por dengue y otras epidemias, sugirió implementar tres estrategias: la primera es la prevención primaria, es decir "reducir la exposición al riesgo y eso es reducir la necesidad de utilizar los vehículos para desplazarse (con la) ventaja de mejorar las condiciones de vida, (disminuir la) contaminacion, el calentamiento, (situación que ayudará a la) protección de enfermedades cardivasculares y a lucha contra la obesidad".

Las otras estrategias se refieren al uso del cinturón de seguridad, no exceder la velocidad y, si ya ocurrió un accidente, tener una respuesta sanitaria eficiente.

La Movida Ciudadana Anticorrupción (MCA), que es parte del Comité de Seguridad Vial, es la encargada de efectuar actividades de sensibilización con los choferes, pasajeros y peatones para que respeten las normas de tránsito. Ayer, efectuó un seminario en Tarija y el domingo participará en una feria en El Prado.